martes, 4 de diciembre de 2012

Confesión Vampira


Desperté y levanté la tapa de mi féretro, el sótano donde me encontraba sólo tiene dos candelabros con cirios enormes hechos de grasa humana y animales. El hedor de las catacumbas me inspira a ir de caza.
Hace ya 123 años que me condenaron a vivir muerto y a alimentarme de sangre aún caliente, intenté beber de animales de sangre fría pero es repugnante, de inicio todavía me quedaba algo de consciencia en cuanto a la moral, no podía matar humanos pero me di cuenta muy pronto que yo ya no era uno de ellos, soy un monstruo pero ahora así me gusta que sea.
Tengo quien me consiga alimento, sólo tiene que escoger a personas que nadie busca, olvidados de la sociedad, una vez encontradas, hacemos festín y de la grasa recolectada pues ya saben que se hace, el olor de la carne cocinándose es verdaderamente invaluable, pero a veces cuando les damos a mis perros a estos les hace daño, yo obviamente ni la digiero. Estoy como los murciélagos tengo que orinar mucho después de alimentarme y poco defeco obviando que consumo pura sangre aunque no sea pura, jajaja suena cursi, pero bueno basta ya de acrecentar el ego.
Les contaré del día en que me convertí; siempre anduve buscando la verdad, no pregunten cual verdad o que verdad, era como si buscando algo por lo que vivir ya era eso a lo que llamamos verdad. Critiqué a los que cambian de religión como cambiarse de calzones, a los que no tenían una y decían ser ateos; ¡como si eso fuera posible! Pues un sábado que estaba cenando con los tres "amigos" que me quedaban y, creo que nos juntamos porque completábamos el cuarteto para jugar a los naipes pero era todo, cuando de pronto tocaron la puerta muy fuerte, pensé que era la policía ya antes nos habían amonestado por jugar hasta altas horas de la noche y eran tiempos de la prohibición, uno de mis compañeros corrió a abrir y en el momento exacto que abrió la puerta cayo muerto como fulminado por un rayo, fue de un paro cardiaco, él que nunca se asustaba y nunca padeció del corazón, de pronto un olor fétido y azufroso se percibió en toda la sala, yo comencé a escuchar una orden dentro de mi cerebro, una orden tan poderosa que no podía dejar de obedecer; ¡ mátalos! ¡ mátalos!
No atinaba cómo porque de pronto me nació la imperiosa necesidad de hacerlo, no tenía en ese momento un arma, cuchillo o lo que fuera, así que comencé por morderlos con una fuerza que ni yo mismo me explicaba.
Recuerdo el sabor a hierro de la sangre que les brotaba a borbotones, de pronto esa sed, esa sed que no paraba, quise taparles las heridas pero no para salvarles la vida sino, para que no se desperdiciara la sangre, eramos cuatro pero quedaba sólo yo con aquel "manjar de sangre" mi compañero, que murió primero y solo, no se me apetecía, la sangre tiene mas consistencia y poder vital cuando el corazón aún bombea, ademas de que cuando se sienten asustados agregan sabor con la adrenalina, por eso se necesita al corazón latiendo para que lleve hasta tu boca todas esas sustancias ya mezcladas. Esto no fue todo, cuando terminé de "cenar" mis invitados, que resultaron ser el aperitivo, se levantaron ya muertos y me maldijeron desde ultratumba, que jamás podría ya saciar mi apetito por la sangre y que no vería más la luz del sol.
¿Se habían preguntado como se convierte uno en un monstruo como yo?
No es simplemente que te muerda un vampiro como suelen decir en las novelas y películas, muy de moda en estos tiempos, de hecho no es cierto que se conserva uno joven o bello, simplemente no terminas de morir, pero tus carnes se pudren con el tiempo, si bien te va te momificas, es decir te secas, de cualquier forma decaes y cuando ya no tienes más materia encima, serás una sombra que si puede pasar por donde sea y viaja, pero ya sólo podrás asustar para divertirte, yo cumplí ayer 143 años de "existir" lo escribo entre comillas porque realmente ya no se que significa, literalmente.
Todavía tengo el esqueleto, la carne ya muy pútrida y me he vendado fuerte para que no se me caiga, muy al estilo de los viejos faraones, que prefirieron quedarse acostados para secarse y esperar el perdón para volver a la vida. Si el perdón, no así la resurrección como algunos le llaman.
Yo no espero nada.
¿Se imaginan ahora como es que orino y como es posible que no defeque tanto?
Necesito humedecerme con la sangre por dentro para poder moverme, mi corazón no bombea, por eso de vez en cuando me cuelgo de los pies para irrigar la parte superior de mi cuerpo, sé que siempre se ha tenido muchas ideas atractivas acerca de los vampiros, pero en realidad damos asco... Somos sin ser, el poder de quitar la vida ni siquiera es cierta, menos el de darla con una mordida, si a estar como yo le llaman vida, uno sólo puede quitar la vida convenciendo a otros que lo hagan por nosotros, o antes de ser maldecidos y convertirnos en menos que piltrafas con personalidad.
 P.D. En verdad es una lástima que quieran ser como un vampiro cuando no conocen la realidad.

Sinceramente: Alma Enpena.

Julián Luján







4 comentarios:

  1. Qué imaginación!!!...yo no creo tenerla, pero despues de leerte, veo vampiros por todos lados jaja/ Objeción!! lo de defecar y orinar pudiste hablerlo obviado no dá imaginarlo, es un asco jajaja . ah soy fan de twilght:(...pero tu extremo estuvo muy bueno.BestS

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    1. Acabas de dar muestra con tu comentario de que si tienes imaginación y creo que muy abundante, ¡mira que has creído que yo la tengo! jejeje gracias por tu comentario a ver cuando es negativo jejeje Saludos.

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  2. Si debiera escribir un Prefacio diría que es una parodia de una crisis, al menos me hizo remontar a la mía.Sentía que estaba muerta en vida, también que tenía mas de 100 años, sentL esas voces :Mátalos! Mátalos! pero hice caso omiso,aunque crucifiqué a todos los religiosos, y tampoco esperaba nada, quedé sin esperanza.Al leerte me ví como me veía y sonreí, porque todo ha pasado...Gracias a Dios, dejé de ser un alma en pena.O será que la similitud es pura coincidencia?mb

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    1. Me pasa exactamente igual, siempre me ando empatando con las historias, anécdotas o cuentos, les encuentro muchas veces similitud con mi vida, pero al escribirlas uno mismo te desprendes de complejos y de cosas que sólo fuera de ti son buenas, al escribir este cuento pensé en todas las veces que he querido ser como un vampiro como nos lo pintan en este tiempo, civilizado y eterno, pero ¿porque no ha de ser totalmente lo contrario o como en este cuento? Se me hizo bueno hacer reflexionar al respecto, por todas las cosas negativas que dejamos de ver sólo por estar dormidos con tanto comercial e influencias adversas. Un abrazo enorme y gracias por compartir tus opiniones.

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