Después de un largo día, que curiosamente son así porque nos cansamos o aburrimos, terminó en el sillón junto al escritorio, estiró el brazo para alcanzar su ordenador portátil, no era solo el cansancio que se notaba sino además estaba pálido como si el color de su piel tostada por el portentoso sol se hubiera escondido muy dentro entre las no delgadas carnes, apenas escribió algo en el ordenador y se quedo ahí inmóvil como si la vida se le hubiera esfumado en su última exhalación.
Cinco tal vez diez minutos pasaron, de pronto tocaron a su puerta pero sólo pudo decir que se podía entrar porque había dejado sin pasar cerrojo alguno.
-Usted es un caso extraordinario para la ciencia médica, vamos a estudiar su problema pues presenta todos los síntomas de la famosa enfermedad que está matando a miles en el continente al otro lado de este mundo-
¿Pero porqué? Ya le he dicho que tenía sólo fiebre a causa de una gripe y que se me complicó con el malestar del estomago que por ende no he comido muy bien, pero ya verá usted que en cuanto vuelva a comer algo nutritivo se me pasará como tantas otras veces.
-¿De modo que acepta usted haber padecido todo esto con anterioridad?-
Bueno sí pero como he dicho antes fueron antaño y no pasó a mayores...
En ese momento se percataba que todos los que traían bata se cubrían la boca y tomaban todo tipo de precauciones, se reprochaba haber ido a tomarse esos exámenes que permitirían saber al médico de cabecera si su enfermedad era esa tan famosa, que dicen se propaga sexualmente, él que se conservo en celibato pues desde chico sabía que quería servir a su Dios y para lo cual entró al seminario donde prácticamente pasó todos esos últimos años hasta ese día, ¿no sería que por eso estaban ahí? ¿que la morbosidad, por pertenecer a un grupo misionero de puros varones, les provocaba querer saber si no se caían en prácticas homosexuales?
Era ya demasiado para su dolor de cabeza pero las preguntas no cesaban y sentía como la agujas entraban en su cuerpo inyectándole todo tipo de antivirales, extrayéndole sangre y otros fluidos para su análisis, lo pusieron en una camilla para transportarlo, ponerlo en cuarentena y seguir con un tratamiento adecuado para contrarrestar los síntomas pues aludían no había remedio aun.
Cuando se vio así mismo encerrado en un cuarto demasiado blanco y limpio que parecía que la luz salía de las mismas paredes de lo difícil que era poder enfocar la vista en cualquier dirección, notó un silencio sepulcral... De pronto todo volvía a su mente como en una película, se veía en algunos años muy delgado usando andador y aparatos que le asistieran a vivir, tomando cientos de pastillas diarias para prevenir cualquier enfermedad futura por pequeña o simple que pareciera, le ocasionó un pavor enorme que se enderezó de la cama como relámpago como si por una fuerza sobrehumana fuera impulsado solo para toparse de frente con el guardia que le habían asignado y quien estaba inamovible al lado de la puerta, se regreso a ver que encontraba para golpear al guardia, quería huir de ahí con las últimas fuerzas que le quedaran pero ya era demasiado tarde su peso y su debilidad hicieron que se desplomara sobre el piso frío, duro y...
-Déjame ayudarte- Escuchó la voz muy lejos como si estuviera en un salón enorme. Sintió como le ayudaba a incorporarse pero no lograba verle, el brillo, la luz que irradiaba de algún lugar no le dejaba, tampoco podía pronunciar ninguna palabra pero se daba cuenta de que aun así de algún modo aquella voz entendía y le hablaba como si fuera un dialogo.
-Solo voy a decirte que esto que estás pasando le pasa a mucha gente en las ciudades y pueblos que no tienen una nutrición balanceada y o viven bajo estresante modo de vida, que los gobiernos muchos por ignorancia y otros por favorecer al interés del dinero, envenenan a todos con mentiras para después venderles las medicinas que al matarlos confirman la enfermedad.
Poco a poco su respiración dejó de estar agitada, lentamente pudo abrir los ojos y notar que efectivamente estaba en el suelo pero de su oficina en casa. ¿Fue un sueño?
Cinco tal vez diez minutos pasaron, de pronto tocaron a su puerta pero sólo pudo decir que se podía entrar porque había dejado sin pasar cerrojo alguno.
-Usted es un caso extraordinario para la ciencia médica, vamos a estudiar su problema pues presenta todos los síntomas de la famosa enfermedad que está matando a miles en el continente al otro lado de este mundo-
¿Pero porqué? Ya le he dicho que tenía sólo fiebre a causa de una gripe y que se me complicó con el malestar del estomago que por ende no he comido muy bien, pero ya verá usted que en cuanto vuelva a comer algo nutritivo se me pasará como tantas otras veces.
-¿De modo que acepta usted haber padecido todo esto con anterioridad?-
Bueno sí pero como he dicho antes fueron antaño y no pasó a mayores...
En ese momento se percataba que todos los que traían bata se cubrían la boca y tomaban todo tipo de precauciones, se reprochaba haber ido a tomarse esos exámenes que permitirían saber al médico de cabecera si su enfermedad era esa tan famosa, que dicen se propaga sexualmente, él que se conservo en celibato pues desde chico sabía que quería servir a su Dios y para lo cual entró al seminario donde prácticamente pasó todos esos últimos años hasta ese día, ¿no sería que por eso estaban ahí? ¿que la morbosidad, por pertenecer a un grupo misionero de puros varones, les provocaba querer saber si no se caían en prácticas homosexuales?
Era ya demasiado para su dolor de cabeza pero las preguntas no cesaban y sentía como la agujas entraban en su cuerpo inyectándole todo tipo de antivirales, extrayéndole sangre y otros fluidos para su análisis, lo pusieron en una camilla para transportarlo, ponerlo en cuarentena y seguir con un tratamiento adecuado para contrarrestar los síntomas pues aludían no había remedio aun.
Cuando se vio así mismo encerrado en un cuarto demasiado blanco y limpio que parecía que la luz salía de las mismas paredes de lo difícil que era poder enfocar la vista en cualquier dirección, notó un silencio sepulcral... De pronto todo volvía a su mente como en una película, se veía en algunos años muy delgado usando andador y aparatos que le asistieran a vivir, tomando cientos de pastillas diarias para prevenir cualquier enfermedad futura por pequeña o simple que pareciera, le ocasionó un pavor enorme que se enderezó de la cama como relámpago como si por una fuerza sobrehumana fuera impulsado solo para toparse de frente con el guardia que le habían asignado y quien estaba inamovible al lado de la puerta, se regreso a ver que encontraba para golpear al guardia, quería huir de ahí con las últimas fuerzas que le quedaran pero ya era demasiado tarde su peso y su debilidad hicieron que se desplomara sobre el piso frío, duro y...
-Déjame ayudarte- Escuchó la voz muy lejos como si estuviera en un salón enorme. Sintió como le ayudaba a incorporarse pero no lograba verle, el brillo, la luz que irradiaba de algún lugar no le dejaba, tampoco podía pronunciar ninguna palabra pero se daba cuenta de que aun así de algún modo aquella voz entendía y le hablaba como si fuera un dialogo.
-Solo voy a decirte que esto que estás pasando le pasa a mucha gente en las ciudades y pueblos que no tienen una nutrición balanceada y o viven bajo estresante modo de vida, que los gobiernos muchos por ignorancia y otros por favorecer al interés del dinero, envenenan a todos con mentiras para después venderles las medicinas que al matarlos confirman la enfermedad.
Poco a poco su respiración dejó de estar agitada, lentamente pudo abrir los ojos y notar que efectivamente estaba en el suelo pero de su oficina en casa. ¿Fue un sueño?
Julián Luján

bien pudo ser un sueño, quizás revelando como se regó esta enfermedad tan propagada.
ResponderEliminaro será una visión del cansancio de su alma? y vinieron los demonios para encarcelar sus ansias y esperanzas.
Ansïas de Amor, de comprensión y sociego que tanto sufre la humanidad aqui , alla , del otro lado del mundo que tambien esta dispersada... de dolor, angustia , falta de amor y de falta de esperanza...y ese cansancio y ese dolor? no será la angustia de sufrir una vida rutinaria sin que pase nada, ese dolor que se sufre del alma, trabajar tanto para que no alcanze para nada. nada de los sueños que su corazon delata?
¿Fue un sueño? o el cansancio de su alma?mb
Esplendida definición, yo encontré que también hay desinformación además de lucrar con la salud y quien padece siempre es el más agobiado. Gracias mb.
ResponderEliminar